A pesar que te amo con toda mi alma me obligas a odiarte. Hoy te ríes de mi, no te duele dejarme, pero vas a volver a buscarme y te advierto que voy a vengarme. Mendigaras por un beso en mis labios, tu piel rogara que la toquen mis manos. Se que voy a gozar cuando vengas llorando, voy a burlarme de verte arrastrado; te arrepentirás de haberme conocido porque hoy me declaro tu peor enemiga. Y lo que te mereces por abandonarme es que al volver te mande a llorar a otra parte.